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A María Laura gracias por el e-mail de bienvenida y a
las dos gracias por toda la organización, en opinión de los tres
perfecta, de nuestro viaje al Perú, del cuál tenemos ahora un buen
conocimiento, al menos de tres zonas bien definidas: Lima, Sierra Sur y
Altiplano, Parque del Huascarán. Me gustaría escribirlo todo pero es, creo,
imposible, por lo que tendré que hacer un esfuerzo de síntesis.
Lo primero que queremos destacar es la seriedad,
profesionalidad y puntualidad de todos los servicios de Andar Peruano,
desde nuestra llegada al aeropuerto Jorge Chávez, pasando por todos y
cada uno de los traslados en avión (a Cusco) y bus. En este sentido,
el logístico, todo ha ido como la seda, sin ningún percance de
importancia, salvo quizá la hora de retraso del bus Puno-Arequipa, no
atribuible a Andar Peruano, sino a Cruz del Sur.
Como parte de esta profesinalidad está la amabilidad de
todas las personas que hemos conocido durante la estancia en Perú:
Mónica, Julia, Orlando, Rolando, Nati, José, Lener, etc. En todo
momento han sabido responder a todas y cada una de las (a veces
complejas) necesidades de nosotros tres. Como ejemplo puedo poner
la rapidez con que Mónica Lovera, a tres días vista, garantizó la
presencia de un guía que hablara italiano, Robert, cuando Gianfranco
expresó este deseo en Arequipa. Estas pequeñas cosas son las que
marcan la diferencia y, en el caso de Gianfranco, fue decisivo
para seguir motivado.
Tanto la espectacular impresión inicial en las Islas
Ballestas como el último trek de Huascarán fueron dos momentos
verdaderamente sorprendentes. Probablemente la razón está en que se
salen del turismo digamos "de masas" que puede ser excesivo en agosto en
lugares obligados como Cusco o Titicaca. Tuvimos la sensación de
estar descubriendo algo nuevo, de una manera menos "main
stream" y más personal, tanto durante el trek, el más bonito que
recuerdo en mi vida, como el último día, cuando decidimos alquilar las
bicicletas para recorrer el Cañón del Pato, un sitio realmente
excepcional. Esta flexibilidad (el hecho de haber cambiado nostotros el
programa establecido por Andar Peruano a tan corto plazo) también
la valoramos mucho.
Lo único negativo estuvo en Nazca y ya lo comentamos con
Mónica en el San Antonio, por ello no voy a entrar de nuevo en este
tema. Pienso que es bueno saberlo para vosotras, para otros viajantes.
No lamentamos no haber estado en la selva porque, además de poder
visitarla en un segundo viaje al Perú, había tanto que ver que habría sido demasiado.
Los hoteles son de buena calidad particularmente en Cusco, Nasca y Lima.
También los bungalows donde dormimos en el Cañón del Colca eran
muy simples pero confortables y frescos.
Puedo meditar sobre más puntos de nuestro viaje. Y por supuesto estoy
a vuestra disposición si alguien quiere tener una impresión particular
o algún consejo de nuestra parte. Por ahora no sabría qué más escribir.
Un fuerte abrazo desde Prosecco, cerquita de Trieste...
Alejandro
(en nombre de los tres) |
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